«El castigo a un maltratador no debe sustituirse por una terapia de rehabilitación»
Guardas sin experiencia en la mar
El desfile militar de los 52 guardas de seguridad privada de la empresa Segur Ibérica comenzó después de que el avión de las Fuerzas Armadas Españolas en el que viajaban aterrizara sobre las 6.45 horas en el aeropuerto de Victoria. Es tardío y discutido. Tardío, porque llega meses después de que armadores y arrantzales alertasen al Gobierno del enorme peligro que suponía faenar en aguas del océano Índico y solicitasen por ello una protección militar que llega cuando el drama -el secuestro del Alakrana- es irreparable. Discutido, porque la presencia militar no es tal, como ocurre en los atuneros con bandera francesa o italiana, sino que se limita a la presencia de los guardas privados, ex militares principalmente. "Es lo que no logramos entender -reflexiona un arrantzale consultado por este periódico-; si se diese el caso de que fuésemos nosotros los únicos que reclamamos seguridad… Pero es que todos la han solicitado. No comprendemos cómo el Gobierno español ha acabado adoptando esta medida". Es la incertidumbre, duda inquietante, lo que provoca el desasosiego de los arrantzales. Es lógico. Se lo juegan todo: sus vidas.
"Mañana cambiaréis de opinión. Veréis que no son porteros de discoteca entrenados en poco tiempo. Nosotros no trabajamos con ningún cantamañanas", les vino a decir a última hora del viernes, consciente del recelo existente, el responsable de Segur Ibérica en una reunión en Port Victoria. En ella, sin embargo, supieron un dato desalentador: la inmensa mayoría de los guardas de seguridad no conocen la mar, nunca han navegado.
"Nos dicen que tienen un nivel alto de profesionalidad, aunque no nos dicen ni dónde han estado ni qué han hecho, pero lo de no conocer la mar… Un hombre mareado en un barco no sirve para nada", cuentan los que comparan a los guardas españoles con los mercenarios ingleses que velan por la seguridad de barcos vascos con pabellón de las Seychelles. "Estamos esperando a ver cómo son, pero no podemos negar que muchos vamos acojonados", dicen.
el riesgo de la noche Para sortear las emboscadas de los piratas no hay otra solución que subir a los atuneros armamento y expertos en su manejo. A última hora de la tarde de ayer zarparon seis barcos y el resto de los atuneros vascos con bandera española lo harán en las próximas horas, después de recibir a sus cuatro nuevos tripulantes y acondicionar los barcos a la novedosa situación. Se han subido, por ejemplo, sacos de arena para que éstos puedan parapetarse en caso de ataque y los atuneros han tenido que reestructurar sus camarotes. Algunos han dejado cuatro tripulantes en tierra para hacer sitio a los guardas.
Éstos recorrieron ayer los buques en compañía de los patrones, reconocieron cada rincón, los lugares en los que colocar las ametralladoras con trípode o zonas a reforzar. También comprobaron ventanas y puertas, que únicamente pueden ser abiertas desde dentro, una medida esencial en caso de abordaje.
Para enfrentarse a esa situación existe también un protocolo que Segur Ibérica envió el miércoles a los patrones: en caso de emergencia, ordena que se disparen las alarmas del barco y todos los tripulantes, salvo el patrón, el capitán y los cuatro guardas, se refugien en la sala de máquinas. A los piratas se les hará frente a tiros si es necesario, como ya se ha visto obligado a hacer el Artza, atunero con bandera de Seychelles y guardas ingleses que ha tenido que repeler en las últimas semanas dos ataques directos. En ambos tomaron los ex militares el mando del barco.
En el protocolo también se recoge el peligro extremo que conlleva la noche, donde ni la vista ni los radares son capaces de alertar de la aproximación de una embarcación tan pequeña como la que utilizan los piratas. Así, ninguna luz puede resplandecer en la oscuridad, ni siquiera la de un cigarrillo, y nadie está autorizado para pasearse por cubierta al caer la tarde. "Los ingleses, por ejemplo, alertan a los tripulantes de los barcos para que disparen a cualquier sombra que vean de noche sin dudar. Saben que si dudan, y es un pirata, los disparados son ellos", aseguran. Algunos de esos ingleses ayudaron a los guardas españoles en su primer contacto con un barco.
armamento Lo más aparatoso son las dos ametralladoras con trípode que se ubican a babor y estribor con una alcance de 1.200 metros. Además, los guardas portan un fusil de asalto, pistolas, prismáticos con visión nocturna y un total de 4.000 balas, entre ellas las trazadoras. Falta por llegar, y no lo hará hasta el mes de diciembre, una ametralladora fija más poderosa, con un alcance de 2.000 metros. "Es suficiente para hacer frente a los kalashnikov y los antitanques de los piratas, de 300 metros de alcance. El problema es que se rearmen", advierten fuentes consultadas por este periódico.
"Todo esto se tenía que haber atajado antes; ahora estamos en una situación extrema", zanjan las voces de los señores de la mar.
http://www.noticiasdegipuzkoa.com/2009/11/15/sociedad/euskadi/guardas-sin-experiencia-en-la-mar
Trece atuneros españoles salen de las Seychelles con seguridad privada a bordo
Los 54 vigilantes privados llegaron ayer a Puerto Victoria, en las islas Seychelles, para embarcarse en los trece atuneros españoles que los esperaban y que salían ya de forma escalonada hacia las zonas de pesca. El Gobierno confía en que la presencia de estos profesionales contribuya a garantizar su seguridad y permitan a los buques volver a faenar en aguas del Indico sin temor a ser abordados por piratas somalíes, dijo el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba. El atunero español ‘Alakrana’, con 36 tripulante a bordo, cumple hoy 44 días de secuestro en aguas del océano Indico.

http://www.atlantico.net/noticia/91582/SecuestroenSomalia/
Vigilantes dignos de mención
Ni trabajan con pistola ni tienen rango de autoridad como los agentes policiales, pero los gijoneses Javier Quintela y Saúl Ardura, vigilantes de seguridad, saben lo que es jugarse la vida por los demás. Lo saben ellos, sus familias, y también la Policía Nacional gijonesa, que en su última fiesta de los Ángeles Custodios les incluyó -con una mención honorífica- entre los profesionales distinguidos por sus acciones. Una mención que ellos conservan con especial cariño.
Quintela, vigilante del Hospital de Jove, logró evitar un intento de apuñalamiento por parte de una paciente con perfil psiquiátrico a una de las doctoras del centro. Peor suerte corrió Ardura, quien recibió un navajazo como represalia de un ladrón al que días antes había localizado intentando robar en el supermercado donde está destinado. El suceso ocurrió en mayo y todavía sigue de baja.
Sus gestos heroicos y de buen hacer -así lo considera el Cuerpo Nacional de Policía- son para Javier Quintela, simples «gajes del oficio». A él, sus nueve años de ejercicio profesional le tienen acostumbrado a todo tipo de incidentes. «Todavía tengo dos juicios pendientes», admite en la puerta del Hospital de Jove, donde lleva destinado los últimos cinco años. Aún así, este gijonés de 33 años reconoce que el incidente vivido hace unos meses con una paciente fue uno de los más desagradables a los que se ha enfrentado. «No era la primera vez que acudía al hospital y aseguraba que en anteriores ocasiones se le había tratado mal. Llegó con una navaja abierta y escondida entre la ropa, bajo la exigencia de ver a una de las doctoras del centro y también a mi compañero vigilante. Quería ser atendida con prioridad sobre el resto de los enfermos y ante la negativa de los responsables enarboló el arma», detalla Quintela. A él le tocó intentar que la implicada abandonara urgencias, y ahí comenzó un forcejeo. «Tuvo que ayudarme parte del personal médico a reducirla, con el consabido riesgo de que nos apuñalara. Fue necesario ponerle contenciones mecánicas (correas abdominales y de pies), de las que también se zafó», explica Quintela. La Policía terminó con una de las noches más accidentadas en el Hospital de Jove llevándose a la mujer detenida.
También terminó arrestado el causante del apuñalamiento a Saúl Ardura. Este vigilante de 36 años, madrileño de nacimiento pero residente en Gijón desde que tenía apenas uno, cree que «casi he vuelto a nacer, porque perdí mucha sangre en aquella reyerta». Todo comenzó días antes del suceso, cuando Ardura, encargado de la vigilancia de un supermercado, intervino a una pareja con material robado. «Ese día me amenazaron, pero no le di mayor importancia», recuerda el protagonista. Fue el 11 de mayo cuando, en su día de descanso y tras salir a hacer unas compras, volvió a encontrarse con los implicados.
«El hombre se dirigió corriendo hacia mi con un cuchillo y sufrí una puñalada en un muslo que terminó rozándome la femoral», recuerda el gijonés. Los autores se dieron a la fuga, pero gracias a la colaboración ciudadana terminaron detenidos. «No pude seguirles porque terminé inconsciente en la cera. Uno de los vecinos vio donde tiraron el arma y el lugar hacia el que huyeron y gracias a ellos pudieron ser atrapados», afirma el vigilante herido.
Saúl Ardura acaba de iniciar el proceso de rehabilitación de sus lesiones. «El tiempo lo cura todo», subraya optimista. Eso no supone que se olvide de agradecer «la rápida actuación policial y médica», que le salvaron la vida y le han dejado un recuerdo digno de mención.
http://www.lne.es/gijon/2009/11/15/vigilantes-dignos--mencion/834302.html
Francisco Javier Caamaño: ´Detrás de los piratas hay profesionales del delito y autoridades portuarias locales´
Este vilagarciano de 39 años es uno de los fundadores de UC Global y es su director de operaciones internacionales. Ha participado en misiones de protección de autoridades y es el encargado de activar e implementar los nuevos servicios que contratan los clientes.
-¿Les parece bien la regulación efectuada por el Gobierno para permitir vigilantes de seguridad en los barcos con armas de guerra?
-El Gobierno está iniciando, con esta regulación, el embrión de lo que debería ser una legislación integral, real, coherente y eficaz para con la situación actual, no sólo ya en relación a la seguridad para nuestros buques. Estoy seguro de que todos los actores implicados en aportar nuevas soluciones que se ajusten a una realidad cambiante, tendremos la capacidad de ir mucho más allá, directamente al fondo del problema, para dar una solución que sea real a éste y otros muchos escenarios que no están encuadrados actualmente en nuestra legislación y que lo deben de estar en un breve espacio de tiempo.
-¿Considera adecuado el material autorizado para defender a los atuneros?
-El armamento que la actual legislación ha desarrollado para dotar al vigilante de seguridad para trabajar en la protección de buques mejora, sobre el papel, la capacidad que ese tipo de personal tenía homologado como dotación y por lo tanto, aporta un grado de protección mayor. Es importante tratar este tema con muchísima prudencia, tanto por lo crítico de la situación como por la nula preparación que, a día de hoy dispone el personal de seguridad privada para el correcto manejo de este tipo de armamento. Estamos para conseguir que el Gobierno incluya la legislación necesaria para que compañías como la nuestra tengan la capacidad legal de desarrollar esta tipología de servicios, en buques con pabellón español, con personal absolutamente capacitado para el manejo de todo tipo de armas de guerra, instrumento básico para el desarrollo de sus actividades.
-¿Qué consideración le merecen los piratas a los que se van a enfrentar?
-Con un porcentaje pequeño de delitos iniciados desde Yemen, desde Somalia, el foco principal de delincuencia es la región de Puntland. Esta es una de las zonas más pobres de Somalia. Mientras desde algunos sectores somalíes se han venido quejando de que sus pesquerías eran diezmadas durante los últimos 15 años por buques asiáticos, africanos y europeos algunos piratas han esgrimido el razonamiento de que están legítimamente protegiendo su país y exigiendo sus tasas compensatorias en forma de secuestro. Además están detrás auténticos profesionales del delito que desde países de Oriente Medio que vigilan la navegación de cargueros y funcionan a golpe de teléfono con autoridades portuarias locales activando objetivos basados en valor de carga; luego tras recibir el rescate, utilizando ingeniosas técnicas de transferencias de dinero finalizan en cuentas y subcuentas acabando en paraísos fiscales o cuentas europeas. Algunas estimaciones cifran el provechoso negocio en la cantidad de 50 millones de euros. No es necesario decir que este círculo vicioso ha permitido un floreciente negocio traducido en el aumento de estos elementos pasando de los antiguos cientos a los actuales miles de delincuentes. Además son más agresivos, portando GPS y se han contabilizado Manpads (Man Portable Air Defense Systems) y lanzacohetes RPG además de los fusiles AK tradicionales. En definitiva, este no es un problema menor, es un problema internacional que exige que la Comunidad Internacional se ponga de acuerdo en que hay que resolverlo de una manera coordinada y bajo un solo criterio. Hasta que esto no ocurra el problema seguirá creciendo exponencialmente y los piratas seguirán profesionalizándose en el delito.
-¿Han recibido muchas solicitudes de protección por parte de los armadores?
-Entenderá que mantengamos la lógica confidencialidad al respecto, pero sí le puedo indicar que ya estamos finalizando la implementación de servicios de protección a varios armadores españoles, con buques con pabellón no español, que han seleccionado a UC Global como la mejor opción para aportar la seguridad que requieren y la confianza y tranquilidad que necesitan, tanto ellos como sus trabajadores y familiares.
http://www.laopinioncoruna.es/mar/2009/11/15/francisco-javier-caamano-detras-piratas-hay-profesionales-delito-autoridades-portuarias-locales/335360.html
Zarpan, con polémica, los primeros nueve atuneros con «los Carrefour»
El instituto de Martutene, en desuso, absorbe 202.400 euros en seguridad
Solar de 11.000 metros cuadrados en las afueras de San Sebastián busca destino. Un año y medio después del desalojo de una treintena de ciudadanos del Este que habían ocupado el antiguo Instituto Politécnico del barrio de Martutene, el recinto aún conserva la inmundicia que dejó a su paso esta comunidad y nadie parece tener intención de pasar por allí para limpiarlo y para definir sus nuevos usos.
El futuro del solar que originalmente ocupó un colegio de Agustinos es una de las patatas calientes que ha heredado el Departamento vasco de Educación ahora dirigido por Isabel Celaá de sus predecesores, Tontxu Campos y Anjeles Iztueta. El equipo entrante de momento no parece tener entre sus prioridades la recuperación de este recinto, mucho menos en un momento de crisis en el que las habas para nuevos proyectos están contadas.
Esta situación de stand by, no obstante, no sale precisamente gratis. Sin destino definido tras seis años en desuso y después de muchos debates y propuestas sobre su posible recuperación, el edificio y el solar en el que se asienta este antiguo centro de Formación Profesional se han convertido en un agujero negro que absorberá en 2010 un total de 202.400 euros en seguridad, según lo consignado en el proyecto de Presupuestos del Gobierno vasco. Se calcula que la rehabilitación del centro podría costar unos 6 millones de euros.
Tres vigilantes se turnan desde mediados de 2008 para evitar que el recinto vuelva a ser ocupado por rumanos, que ya se han asentado en el inmueble en dos ocasiones, generando un importante problema de convivencia en Martutene por los hurtos y robos que se producían, unidos a la suciedad que generaban. Al principio, los vigilantes que custodian el edificio lo controlaban desde su coche. Desde hace poco cuentan con una cabina de obra y un baño portátil que confirman que la cosa va para largo.
http://www.elmundo.es/elmundo/2009/11/15/paisvasco/1258280086.html
Un repartidor resulta herido al caerle encima un carro en San Lázaro
Tres de cada 10 menores que han sido condenados son reincidentes
Los 54 escoltas llegan hoy a Seychelles, mientras los secuestradores guardan silencio
La negociación para la liberación del Alakrana y sus 36 tripulantes, secuestrados hace 43 días frente a la costa de Somalia, vivió ayer una jornada de silencio. Los piratas no establecieron ninguna comunicación en todo el día, tras anunciar el jueves en conversación telefónica con DV que se perfilaba un acuerdo que podía desembocar en la liberación del buque «en dos o tres días».















