Atraco en una noche de copas

Es lo que tiene ser Vigilantes de Seguridad

A la novena fue la vencida. En ocho ocasiones se había suspendido el juicio contra cinco jóvenes acusados de haber atracado a otro a la salida de un after situado en las inmediaciones de la plaza de Vigo, pero la comparecencia de todos los acusados y testigos permitió ayer celebrar la vista oral. Según el relato de hechos defendido por el Ministerio público, los cuatro varones acusados sujetaron por los brazos y las piernas a la víctima para sacarle todo lo que llevaba en los bolsillos. Además de unos veinte euros en efectivo, le sacaron las llaves de su casa -que tiraron a un tejadillo cercano-, las del coche y una tarjeta de crédito. La Fiscalía sostiene que la chica imputada fue quien incitó a los otros a perpetrar el delito. Para cuatro de los acusados, reclama cuatro años de cárcel por un delito de robo con violencia y otro de robo de uso de vehículo en grado de tentativa, mientras que para uno de los chicos, por ser reincidente, propone que sean seis por los mismos delitos.
Según consta en la denuncia, los jóvenes que lo atracaron obligaron al perjudicado a acompañarlos hasta un cajero automático para retirar dinero (unos 200 euros) con su tarjeta y después lo amenazaron de nuevo para que les dijese donde tenía aparcado su coche. Junto al perjudicado caminaron hasta la calle Emilia Pardo Bazán, donde estaba el turismo, pero no fueron capaces de arrancarlo. Después cogieron alguno de los objetos que la víctima llevaba en el maletero y se marcharon del lugar. El denunciante, a bordo de su coche, huyó del lugar en dirección a una comisaría de policía.
Todos los acusados negaron su participación en los hechos. Uno de ellos, quien en sus primeras declaraciones inculpó a tres de los sospechosos, dijo que cuando los identificó se encontraba "mal" y no pudo explicar el motivo de esta acusación.
"No sé por qué lo dije, porque no sé quién lo hizo", declaró ayer ante la atenta mirada de los otros inculpados. Reconoció que cuando tuvieron lugar los hechos, en julio de 2006, estaba enemistado con uno de los jóvenes acusados porque estaba saliendo con una chica que había sido su novia.
Los otros cuatro acusados insistieron en su inocencia. Cada uno dio su versión sobre lo que había hecho esa noche. Algunos reconocieron haber estado en el after y otros ni siquiera eso, pero nadie admitió su participación.
La declaración de la víctima tampoco arrojó luz al caso. En comisaría reconoció sin dudas a uno de los sospechosos, pero no lo identificó en la rueda que se celebró en los juzgados. Según el informe policial, el denunciante reconoció sin dudas a otro de los imputados a la salida de la comisaría, donde estaba por una pelea, pero en el juicio, la víctima dijo que no lo tenía claro. En la rueda, identificó a otro imputado, aunque sus características físicas no se corresponden con las de los jóvenes que había descrito en comisaría.
Las únicas palabras de los procesados que aclararon lo sucedido esa madrugada se pronunciaron en un conato de pelea en los pasillos de los juzgados. Allí, cuando la juez no escuchaba, dos de ellos reconocieron su culpabilidad y reconocieron que otro de los jóvenes no había participado.

Juzgado por un robo en un ´pub´

Un joven con problemas psiquiátricos fue juzgado ayer en el Penal número 4 por haber robado un bolso en un pub del Orzán y haber tratado después de lesionar a uno de los porteros del establecimiento. El joven reconoció que había intentado llevarse un cazadora que finalmente fue recuperada por su propietaria. Cuando estaba ya en la calle, discutiendo con el portero que lo había descubierto, otra persona, según él mismo reconoció, le dio un fuerte puñetazo por el que tuvo que ser asistido en un centro médico.
Según el portero, al sentirse descubierto, el joven huyó del lugar y se metió en otro pub cercano, a donde lo fueron a buscar los vigilantes de seguridad del local donde había intentado sustraer la prenda. El portero ratificó ayer en el juicio que el acusado tenía una navaja en la mano, que se había tenido que cubrir con la cazadora robada el brazo para que no le hiciese daño y que se abalanzó sobre él para desarmarlo. Fue en esta maniobra donde el vigilante se hizo daño en un dedo.
El imputado, sin embargo, negó haber amenazado a nadie con una navaja, un arma que nunca lleva encima, según dijo. La Fiscalía pide que sea condenado a un año de cárcel y diez días de localización permanente.

http://www.laopinioncoruna.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2008103000_2_232756__A-Coruna--Metro-Atraco-noche-copas

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