Crispación a las puertas de la Seguridad Social
Es lo que tiene ser Vigilantes de SeguridadCaras largas, nervios y mucha crispación. Es el pan nuestro de cada día en la Oficina de la Tesorería de la Seguridad Social de Tomelloso. Una situación que en los últimos meses se ha visto agravada por la campaña de recogida de la uva. Más trabajo y mismo personal que dan como resultado unas interminables colas. Usuarios que se acumulan durante horas dentro y fuera del inmueble. A las puertas de las oficinas, gente de todas las nacionalidades, especialmente rumanos, magrebíes y sudamericanos.
Una aglomeración, en palabras de Eduardo Díez, uno de los funcionarios de la oficina, «que se debe a la tramitación de las altas y bajas del régimen agrario». De nuevo la vendimia hace que un año más se batan récord en el número de altas y bajas en el censo agrario. Una circunstancia que se reproduce cada año en los meses de septiembre y octubre ante la pasividad del Ministerio de Trabajo que no refuerza la plantilla. Cada día pasan por las oficinas de la Tesorería de la Seguridad Social del municipio más de un centenar de personas, una cifra que durante estos meses llega a duplicarse.
Los tres funcionarios que actualmente trabajan en la entidad no dan abasto, ya que poco pueden hacer para paliar las largas esperas que en algunos casos superan las dos horas. Una situación que además de causarles estrés, repercute en los servicios que ofrecen a los usuarios, «la mayoría de los días no podemos ni siquiera salir a desayunar». Muchos días, aseguran, mantienen abierta las puertas más allá de las dos de la tarde, hora oficial de cierre. Horas extra, por cierto, que nadie les paga.
Aquí todo el mundo arrima el hombro. Mercedes es la vigilante jurado. No tiene por qué hacerlo pero colabora en lo que puede con los empleados públicos. Organiza la cola, reparte los números para evitar que ningún «listillo» se cuele e informa a los usuarios de los documentos que necesitan para cada trámite. El problema, dice la vigilante, «además de las largas colas es el desconocimiento. La mayoría de los que llegan hasta aquí no saben que documentos se requieren para realizar cada uno de los trámites».
los más afectados. Quienes sufren las mayores incomodidades son los usuarios, que en la mayoría de los casos, han de guardar su turno en la calle, ya que la sala de espera es inexistente. El pasillo de apenas cuatro metros de largo, que hay desde la puerta de entrada hasta la oficina propiamente dicha, hace las veces de sala de espera. Cinco sillas abarrotadas de gente es lo que encontramos. «Mucho frío en invierno y calor en verano», dicen los resignados ciudadanos; y es que en este improvisado «recibidor» no hay ni calefacción ni equipos de aire acondicionado.
Mohamed toma un vaso de leche en el bar de la esquina. No es que le sobre el tiempo, pero como a los otros, no le queda más remedio que esperar su turno. Lleva más de una hora haciéndolo. Necesita un duplicado del documento de afiliación. En la calle, Concepción se queja de que es la tercera vez en dos semanas que se desplaza hasta el lugar. Intenta tramitar «la baja del campo de su hijo».
En las dos ocasiones anteriores ha visto como le cerraban la puerta «en las narices» porque finalizaba la hora de atención al público. Se lamenta de que los números «no sirvan para que puedan atendernos al día siguiente». Si hoy no lo consigue, de nuevo mañana, tendrá que volver. Detrás de ella, Ana, lamenta que algunos certificados, como es el caso de la vida laboral, «que antes se realizaban en el momento» ahora se tengan que pedir vía telefónica o a través de internet. Asegura que las cartas con los documentos no llegan a casa «porque siempre hay errores con las direcciones». Lo cierto es que aunque algunos usuarios todavía sean reacios a utilizarlas, gracias a las nuevas tecnologías se pueden realizar multitud de gestiones sin moverse de casa.
Para evitar las largas esperas, Eduardo Díez recuerda la multitud de servicios que pueden realizarse a través de la llamada Oficina Virtual. Se trata de una ventanilla de atención al usuario en internet a través de la que ciudadanos, empresas y colaboradores de la Seguridad Social pueden realizar consultas y gestiones que venían realizando, de forma presencial, en cualquiera de sus oficinas. Dentro de esta oficina virtual los ciudadanos «podrán encontrar servicios que permiten la consulta de los datos de carácter personal, entre ellos la situación laboral actual, o cotizaciones a la Seguridad Social». Para la utilización de estos servicios es necesario en unos casos disponer de certificado digital. La ventaja, es que el solicitante además de no tener que desplazarse hasta la oficina, recibe el informe en su domicilio.
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