«Cuando éramos chorizos»
Es lo que tiene ser Vigilantes de SeguridadEstaba previsto que acudieran cuatro, pero al final fueron dos porque uno se rompió la rótula durante una plelea anoche y a otro la mujer se le puso de parto. No obstante, estos imprevistos no han impedido que el coloquio «Gángsteres, al otro lado de la ley» que hoy se ha celebrado en Getafe en el marco del festival Getafe Negro haya tenido mucha miga y haya arrancado más de una carcajada a los asistentes.
Los intervinientes, finalmente han sido tres: Dionisio Rodríguez, alias el «Dioni», celebérrimo vigilante de seguridad que se hizo famoso tras robar el furgón de seguridad que custodiaba, Juan Carlos Delgado, alias el «Pera», hábil ladrón de coches que ahora enseña conducción evasiva a policías y guardias civiles, y Francisco López Luengo, actual jefe de la Policía Local de Getafe y que tenía como una de sus tareas más fatigosas en sus primeros años en el servicio policial la de perseguir al «Pera» por las calles del municipio getafense.
Pero sin lugar a dudas, la estrella de la fiesta ha sido el «Dioni», que se ha revelado como un locuaz monologuista. De su boca han salido auténticas «perlas». Evocando su estancia en Brasil evadido de la Justicia española, el Dioni se ha referido con nostalgia a las mujeres brasileñas: «Allí sólo comen arroz blanco y yogur, y como van a todas partes caminando pues tienen el culo duro como el mármol». El Dioni, que se ha negado a revelar el paradero del botín de su ya histórica actuación delictiva, ha relatado cómo se produjo su detención: «Cuando llegó la Policía al hotel, con las trazas que tiene la Policía de allí, pensé que eran unos ladrones. Me subieron en un coche, me llevaron a una playa y allí me metieron una pistola en la boca y me preguntaron donde tenía guardado el dinero. Yo me desmayé y me hice de todo encima».
«Se escapaba siempre»
«Se escapaba siempre»
El relato del Dioni que ha resultado, por momentos, desabrido, ha chocado con el del «Pera» y el jefe de Policía. Francisco López, el jefe de Policía, ha agradecido en clave de humor que el «Pera» y algunos de sus secuaces que han acabado peor, como el Chirla o el Canario, “nos daban trabajo, que es importante, sobre todo en estos tiempos que corren”. El oficial ha rememorado entre risas algunas de las “hazañas” del «Pera», que allá por la década de 1970, cuando apenas era un crío de diez años, retaba con los coches que robaba a las Fuerzas de Seguridad.. «Una vez vimos pasar un Renault Cinco Copa a toda velocidad y no se veía al conductor. Mi compañero y yo pensamos que iba sólo». Pero no, no iba sólo. Lo conducía un mico que la mayoría de las muchas veces que le persiguió la Policía logró burlar el cerco.
El «Pera», por su parte, ha subrayado la diferencia entre la Policía de entonces y de ahora. «A mí siendo un niño y persiguiéndome la Policía me han tiroteado. Ahora estas cosas ya no las hacen».




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