´Estoy tranquilo, el objetivo no es el turismo´

Es lo que tiene ser Vigilantes de Seguridad

El coche bomba sorprendió a los turistas de la zona pero tras el susto del primer momento, llegó la calma relativa. La mayoría retomó la rutina estival, como si nada hubiera ocurrido. Los hoteles más cercanos optaron por mantener unas dos horas a los clientes en el interior de las dependencias o en las inmediaciones. Los más curiosos se mezclaban entre los periodistas y otros tomaban sus cervezas en los bares. Eso sí, algunos se mantuvieron pendientes de lo sucedido a través de la televisión. La imagen de los turistas en los balcones, expectantes ante la actividad policial, contrastaba con el ir y venir de las fuerzas de seguridad que no dejaban pasar a nadie.
Los establecimientos cercanos a la ´zona cero´ tomaron algunas medidas de seguridad. El director del hotel Viva Palmanova, Marcos Heitinga, detalló que justo después de explotar la bomba los turistas se acercaron a primera línea para ver lo sucedido. De inmediato, la policía les recomendó que se refugiaran en los hoteles hasta que peinaran la zona. "Han estado dos horas sin salir del hotel pero tras la curiosidad del primer momento se mantuvieron tranquilos en la piscina y han ido a lo suyo", comentó el directivo. Un vigilante de seguridad del establecimiento hotelero Los Tordos aseguró que sólo dejaban entrar y salir a los que tenían tarjeta de cliente.
El director administrativo de este hotel, Juan Manuel Sogorb, indicó que ningún cliente acudió a la recepción para cancelar sus vacaciones. Tras los primeros minutos de confusión, la mayoría de turistas se apostaron frente a los televisores para informarse de qué había sucedido. Mikel Power se mostró calmado y siguió atentamente las noticias a través de la pequeña pantalla. "Estoy muy tranquilo porque el objetivo del atentado no era el turismo, si no las fuerzas policiales". Cher estaba en la terraza del hotel, con su hijo en brazos, atenta a las noticias. "No he salido del hotel, quiero regresar a casa pero no he cancelado nada porque mañana [por hoy] vuelvo a Gales", dijo con voz aturdida. Charlotte Parker y su amiga Sofia Athoanasion están alojadas en plena zona acordonada. "Ha sido de miedo. Estamos muy asustadas", destacó Charlotte. Se encontraban en un bar cercano a la playa cuando estalló el coche y decidieron acudir a sus dependencias. La primera reacción fue llamar a sus familiares en Gales para tranquilizarles y asegurarles que estaban bien. A pesar del susto, no cancelarán sus vacaciones. Otros sí estaban nerviosos. Era el caso de Luis Bautista, de Madrid. Su avión salía a las 21.30 horas y casi cinco horas antes no encontraba ningún taxi con el que trasladarse al aeropuerto.
No obstante, la tranquilidad de la mayoría de los turistas contrastaba con el nerviosismo de los trabajadores de la hostelería. Mientras los del turno de la tarde no podían acceder a Palmanova por el caos, el cansacio y los nervios de los que entraron a primera hora iba creciendo así como pasaba la tarde. "Estamos muy nerviosas", explicó Coloma Ferriol, camarera de pisos del Aqua Sol. Ana Belén trabaja en la cocina del hotel Las Berbunas y a media tarde se quedó "tirada" porque nadie podía ir a recogerla. Asimismo, Inma Cruz tuvo que alargar su jornada laboral porque la otra dependienta del supermercado no podía llegar al trabajo. Era la estampa más repetida entre los trabajadores de la zona: los nervios de los que no podían llegar a sus puestos laborales y el cansancio de los que debían seguir en el trabajo. En contraste, algunos turistas estaban tan relajados en la playa que ni oyeron la bomba.


LOS TURISTAS QUE LO VIVIERON EN PRIMERA LÍNEA

CARL JEBBITT
Oxford
"Vi el coche en llamas y una columna negra de humo. Fue una explosión intensa"
Carl Jebbitt y su amigos reaccionaron con curiosidad. Estaban en la piscina del hotel, oyeron la bomba y salieron corriendo hasta primera línea del suceso. "Ví el coche en llamas y una columna negra de humo. Fue una explosión intensa", explicó Carl.

TIM JONG Y SIMON DESMEPT
Kuurne (Bélgica)
"Ha sido muy extraño. Hemos llamado a la familia para tranquilizarla"
Tim Jong y Simon Desmept, de Bélgica, salieron al balcón del hotel. "Vimos una columna de humo negro y luego empezaron a llegar ambulancias y policías. Ha sido muy extraño", repetían estos jóvenes cuya primera reacción fue llamar a sus familiares.

http://www.diariodemallorca.es/mallorca/2009/07/31/tranquilo-objetivo-turismo/489650.html

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