Porteros «anti-okupas» 24 horas

Es lo que tiene ser Vigilantes de Seguridad

No vive, ni mucho menos, como una reina, pero sí en un palacio. Puede disfrutar de más de 7.200 metros cuadrados para ella sola –y sus gatos– y, cómo no, en toda mansión que se precie nunca puede flaquear la seguridad: dos vigilantes se turnan día y noche para velar por que no entre nadie a la vivienda. Las 24 horas del día y los 365 días del año. En realidad, no lo hacen por ella sino porque hay riesgo de «okupación» en el edificio. Se trata  de la Casa de la Duquesa de Sueca (esposa del primer ministro de Carlos IV, Manuel Godoy), y está en la plaza Duque de Alba número 2 (Tirso de Molina). Su estado de degradación es tal que poco queda del lujo que algún día albergara en el siglo XVIII y ahora, su única inquilina, Carmen, vive lejos de las comodidades de cualquier hogar y sobrevive sin luz ni agua desde hace años. Eso sí, disfruta de una seguridad  permanente que, sin estar dirigida a salvaguardar su integridad, le garantiza que cualquiera que pretenda colarse en su particular mansión tendrá prohibido el paso.  Santiago (nombre ficticio) se encarga del turno de día. De ocho de la mañana a ocho de la tarde custodia el viejo portón de madera que da acceso al edificio. Pero no sólo vigila a los «antisistema»: no permite el paso a  nadie que no acredite con su DNI ser una de las apenas diez personas que aparecen en su lista. En el documento sólo aparecen los familiares de Carmen y algún técnico del Ayuntamiento de Madrid, ya que están rehabilitando el edificio. Y es que en 1998 el Consistorio expropió el inmueble y realojó a todos los vecinos que vivían allí. Carmen,  sin embargo, se negó a «dejar de vivir en la casa donde había nacido». Así, paradógicamente, esta octogenaria es un «okupa» más para el Ayuntamiento. Sus hijas y sus yernos van a visitarla «un par de veces por semana» y a llevarle comida, explica el portero, quien tiene órdenes de no dejar pasar a nadie más. La entrada del edificio no cuenta con las «modernidades» de cualquier vivienda y, al carecer de portero automático, es prácticamente imposible cruzarse con esta señora porque, además, «es más bien casera», opina Santiago quien dice vivir ajeno a las leyendas que sostienen que hay «fantasmas» en el edificio. Palacio «encantado»  «Para dedicarte a esto no puedes tener ese tipo de miedos. Yo la  verdad es que nunca he sentido nada, pero lo tendrá más complicado el del turno de noche...», comenta entre risas. Y es que los antiguos compañeros de Santiago aseguraban que por las noches se escuchaban «voces» y «pasos» que provenían del paso subterráneo que, al parecer, va desde este viejo palacio hasta la Puerta del Sol. «Hombre, en una casa tan vieja se escuchan muchas cosas: viejos ventanales de madera que se cierran por el viento o picotazos de las palomas que han hecho sus nidos en el tejado», explica. Santiago «mata las horas» leyendo o jugando con el móvil. En invierno lo pasa peor, por el frío (el edificio tiene un patio central, por lo que la entrada está al descubierto) pero prefiere no encender una estufa de gas que tienen para calentarse «por si hay alguna fuga y prende todo esto» dice, señalando hacia una serie de muebles viejos y aparatos inservibles del interior. Santiago lleva siete años trabajando de vigilante de seguridad en edifcios habitados. Éste dice que es el «más aburrido» pero claro, «está la cosa como para quejarse...». Santiago y su compañero del turno de noche no son los únicos vigilantes de seguridad de un edificio de estas características. En Madrid hay más edificios con «riesgo de okupación» en los que una empresa de seguridad privada se encarga de vigilarlos. El Gobierno municipal pretendía  destinar el edificio a la sede del  Área de Servicios Sociales y del Centro Integrado de Acción Social, pero un auto del pasado mes de julio declaró como ilegal la expropiación que se hizo hace once años. Ahora, si pasa a manos del propietario –una constructora– probablemente siga con su intención inicial: convertir el viejo palacio en un gran hotel de lujo.

http://noticias.lainformacion.com/policia-y-justicia/criminalidad/porteros-anti-okupas-24-horas_Pq4clys6AGpIl5ubIgXze1/

1 comentarios:

  1. Nerjeño says:

    Jueces y políticos antiokupas es lo que tendríamos que tener.
    Y unas leyes serias que protegiesen de verdad la propiedad privada. http://antiokupas.blogspot.com/

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