Cuatrocientas personas cumplen su condena judicial con trabajos sociales

Es lo que tiene ser Vigilantes de Seguridad


Instituciones Penitenciarias gestiona al mes en Almería 150 casos de trabajos en beneficio de la comunidad, una medida que se impone de forma alternativa a las penas de prisión y que en los últimos años se ha disparado como consecuencia de las reformas legales que han endurecido conductas relacionadas con delitos contra la seguridad vial o la violencia de género.

En la actualidad casi 400 personas están realizando estos trabajos sociales en la provincia, que están coordinados desde distintas asociaciones, ONGs y organismos que tienen convenio con Instituciones Penitenciarias, como es el caso de FAAM, Asalsido, Cruz Roja, Banco de Alimentos, Almería Acoge de Roquetas o CEIP 10 de abril de La Mojonera, entre otros.

De las 378 condenas cumplidas con trabajos en beneficio de la comunidad, el 76% de los casos son medidas acordadas por un juez para un procesado que ha incurrido en un delito contra la seguridad vial, como conducir con exceso de velocidad, con una tasa de alcohol superior a la permitida o circular sin permiso o carné de conducir. Unas infracciones que desde mayo de 2008 se castigan con penas de entre tres y seis meses de prisión o la realización de entre 31 y 90 días de servicio a la sociedad.

A estos delincuentes le siguen, en un 15% de los casos, los condenados por hechos relacionados con la violencia de género, y el 9% por otras infracciones, según destacaron desde Instituciones Penitenciarias a Diario de Almería.

En total, el año pasado los jueces dictaron la friolera de 122.758 sentencias de esta índole, frente a 30.417 que se registraron en 2008. Las cifras hablan por sí solas. Y es que en apenas un año las cifras de delincuentes que en lugar de entrar en prisión para cumplir condena cumplen medidas sociales se ha disparado.

Un ejemplo de cumplimiento de este tipo de medidas es María Mercedes Fernández Bravo, una almeriense de 38 años que fue sancionada por la Policía Local de Roquetas por cometer una infracción de tráfico. Se saltó un stop y carecía del permiso de conducción, por lo que fue condenada a pagar una sanción de 2.800 euros que finalmente no tuvo que desembolsar por ser pensionista y tener una discapacidad visual que supera el 60%. Finalmente el juez decidió que María cumpliese su pena con 22 días de trabajo para la comunidad.

Limpia la sede de la Federación Almeriense de Asociaciones de Personas con Discapacidad y ya sólo le quedan nueve días de trabajo para cumplir su condena.

La medida judicial ha servido a esta joven para aprender que no puede volver a incurrir en el mismo error, ya que como indicó "ahora ya tengo antecedentes penales y una sanción más podría llevarme hasta la prisión". "El día del juicio dije la verdad, que sólo iba a comprar el pan, pero me pillaron. La sanción me ha servido de escarmiento a 17 años que llevo incumpliendo la Ley, y así se lo conté al juez", aseguró llevándose las manos a la cabeza al pensar qué hubiera sido de ella si la justicia no contemplara este tipo de alternativas a la prisión. "Mi vida se hubiera arruinado, me hubiera muerto de pena sólo de pensar con quién hubiera tenido que dejar a mi hija de 13 años, porque no tengo familia".

Antes de perder un gran porcentaje de visión, María trabajó como vigilante de seguridad y como limpiadora. Tiene una vida normalizada y sólo piensa en obtener su carné de conducir para poder viajar con todas las de la Ley.

http://www.elalmeria.es/article/almeria/713471/cuatrocientas/personas/cumplen/su/condena/judicial/con/trabajos/sociales.html

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