Características similares a las de cualquier zona urbana de poco más de 100.000 habitantes. De hecho, en desglose territorial de la nocturnidad, el concejo con menos actividad es Illas, el único plenamente rural y, además, el más pequeño.
Y es que, después de las grandes industrias, las administraciones públicas son el principal generador de trabajo nocturno, casi unos 1.100 empleos sumando la actividad de los cuerpos encargados de la seguridad ciudadana (las tres policías locales de la comarca, Policía Nacional y Guardia Civil, además de la Policía Portuaria, que, aunque limitada a los terrenos de la ría, también trabaja por la noche) y el sector sanitario.
El Hospital San Agustín, los centros de salud, el Hospital Avilés o las dos residencias de Mayores del ERA mantienen su actividad de forma constante. También hay que tener en cuenta el trabajo de ambulancias y el de empresas industriales (de nuevo sale a relucir el tejido industrial de la comarca) que por su volumen de empleo deben mantener servicios médicos propios o subcontratados a empresas médicas privadas. El conjunto de la asistencia sociosanitaria se cierra con las siete residencias privadas para mayores de la comarca.
En la suma de todos ellos, cada noche se citan a trabajar unas 150 personas. Teniendo en cuenta el carácter rotatorio, la cifra anual podría alcanzar como mínimo 750 personas que trabajan de noche en la sanidad, aunque es muy difícil de precisar con exactitud. Algunos factores lo impiden, como el peso de los contratos eventuales en la sanidad pública. Es habitual que un mismo trabajador firme diferentes contratos a lo largo del año de corta duración. En ellos puede hacer varias noches, pero luego no disfruta del turno establecido para el personal fijo, sino que regresa al paro hasta que vuelve a ser contratado.
Seguridad nocturna
Otro sector público donde es difícil establecer la cifra exacta de personal que trabaja entre las 22 horas y las seis de la mañana es en la seguridad pública. Aunque existen unos retenes mínimos en las tres policías locales de la comarca, el Cuerpo Nacional de Policía, la Guardia Civil y Bomberos estos pueden modificarse por circunstancias como alertas metereológicas, fiestas o intervenciones y vigilancias especiales. Así, el número de efectivos en una noche oscila entre 47 y 58, aunque la cifra siempre cambia en función de las necesidades.
Los datos no se refieren sólo a Avilés, sino que también incluyen a la presencia policial en Castrillón, Corvera e Illas. Además, hay que tener en cuenta que la compañía de la Guardia Civil realiza actividades en Bajo Nalón y Gozón.
Una parte importante de trabajo nocturno corresponde al personal de limpieza, tanto pública como en oficinas y grandes superficies, si bien en los últimos años, por ahorro de costes, estas últimas han ido reduciendo la limpieza durante la noche. Las estimaciones de este diario es que un mínimo de 300 personas trabajan al año en este sector en horario nocturno, tanto en limpieza viaria como en diferentes instalaciones. Por ejemplo, el Hospital San Agustín mantiene un servicio de limpieza de forma constante.
Unas 300 personas se engloban en un apartado en el que se incluyen diferentes actividades y oficios que se desarrollan en horario nocturno. Desde personal de estaciones de servicio a los prácticos del Puerto, vigilantes privados de seguridad o personal de panaderías, una actividad vinculada especialmente a la noche.
La ausencia de un organismo oficial que centralice todos los datos hace difícil determinar una cifra con exactitud. Pero todos los indicios apuntan a que al menos hay 300 trabajadores que desarrollan su labor en estos sectores por la noche. No se puede olvidar que todas las grandes empresas de la comarca cuentan con vigilancia privada, además de la existente en polígonos empresariales, en el Hospital San Agustín o en los aparcamientos subterráneos de la ciudad.
También hay cuatro estaciones de servicio que permanecen abiertas las 24 horas y el resto tiene una hora de trabajo nocturno, de 22 a 23 horas. O el citado personal de obradores que se turna para atender la demanda de pan al día siguiente.
De todos modos, la cifra de los 5.000 trabajadores en horario nocturno podría incrementarse en función de la situación de dos sectores cuya complejidad impide aportar un número exacto. Son la hostelería y la pesca.
La nocturnidad es inherente a la hotelería y hostelería. En el primer caso es evidente, ya que los hoteles deben ofrecer unos servicios mínimos en función de su categoría a lo largo de las 24 horas del día. La comarca cuenta con 15 hoteles lo que, perfectamente, puede implicar cerca de 30 personas trabajando cada noche en todos ellos.
No es sólo un refugio para los creadores con un espíritu más romántico y personas que padecen insomnio. Como mínimo, unas 5.000 personas de la comarca trabajan en horario nocturno, entendiendo por tal la tarea que se realiza entre las diez de la noche y las seis de la madrugada, según recoge el Estatuto de los Trabajadores.
Esto supondría que el 12,32% de los empleados de la comarca realizan parte de su jornada laboral en horario nocturno.
Una cifra que puede parecer muy alta respecto a la estadística nacional. Así, según los datos de 2008 del Observatorio Estatal de las Condiciones de Trabajo del Ministerio de Trabajo e Inmigración, un 8,6% de los trabajadores realizan tareas en horario nocturno, bien de forma continuada o bien mediante turnos.
Esos cuatro puntos de diferencia sobre la estadística nacional tiene una explicación en las grandes empresas asentadas en la comarca. En toda España, el sector industrial ofrece los mayores porcentajes de trabajo nocturno.
Y pocas comarcas ofrecen en España un tejido industrial como el existente en Avilés: ArcelorMittal, Asturiana de Zinc, Alcoa, Saint-Gobain, DuPont y Fertiberia. Seis empresas cuya actividad, en condiciones normales, se mantiene de forma constante los 365 días del año.
Tan solo en esas empresas se concentra el 60% de los empleados en horario nocturno de la comarca, unas 3.000 personas en total, según datos facilitados por las distintas compañías a LA VOZ DE AVILÉS.
Además, su carácter de motor de la economía local también afecta a otros sectores donde se genera trabajo a turnos. Buena parte de las empresas auxiliares deben mantener la actividad las 24 horas del día, lo mismo que las empresas de seguridad o las encargadas del mantenimiento industrial, que cuentan con retenes para atender a las necesidades de la empresa principal.
Salvando este gran grupo y que muestra el carácter diferencial de la comarca respecto a otras zonas de España, el resto del trabajo nocturno ofrece unas
En la la hostelería los horarios de cena, o el propio cierre, afectan tanto al personal de sala como el de cocina. Sin olvidar la actividad nocturna de muchos establecimientos. Aunque al ser un conjunto muy heterogéneo es muy complicado establecer una cifra, ya que además tiene un peso muy importante de contratos eventuales. Incluso el número de empleados varía en función de la actividad que se espere esa noche. Es evidente que un local de copas no registra la misma afluencia de público la noche del sábado de Carnaval que un sábado de finales de enero.
La pesca es otro sector de importancia económica en la comarca y que no se ha contabilizado. En función de las artes, muchas labores extractivas se realizan de noche, aunque el trabajo de la mar cuenta con sus propias particularidades.
http://www.elcomerciodigital.com/v/20100228/aviles/noche-mucho-trabajo-20100228.html