La Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía ha vuelto a adjudicar la gestión de la sede institucional de Medina Azahara a la Empresa Gestión de Programas Culturales, la misma firma pública —denominada ahora Instituto Andaluz de las Artes y las Letras— que, a finales de 2009, estuvo en el punto de mira por hacer contratos de un modo, cuanto menos, controvertido.
El procedimiento de selección del personal estuvo entonces plagado de innumerables lagunas, ya que se realizó mediante ofertas genéricas a través del SAE y recurriendo a consultoras privadas. Se escogió para tres de los puestos clave del complejo a David Luque, que formó parte de la candidatura del PSOE en las municipales de 2007, fue coordinador general de Cultura en el Ayuntamiento cordobés y en la actualidad es edil en dicho Consistorio. También fueron escogidas para la gerencia María Serrano García, que es prima de Andrés Luque, ex delegado provincial de Innovación de la Junta y actual director general de Innovación e Industrias Culturales, y la esposa de éste, María Elena Barroso, que ejercía como técnico.
La polémica de las contrataciones recaló en el Parlamento andaluz, donde tuvo que dar explicaciones la entonces consejera de Cultura, Rosa Torres, a requerimiento del PP e IU. La responsable autonómica justificó la legalidad del proceso selectivo.
Según la orden de la Junta, publicada en el BOJA el pasado 16 de marzo, el Instituto Andaluz de las Artes y las Letras y Promoción del Arte asumirá hasta el próximo 31 de diciembre la gestión de las actuaciones relativas a la recepción, atención y control de visitantes, así como la vigilancia del museo del conjunto arqueológico.
Además, se encargará de la conservación y mantenimiento de sus equipamientos e infraestructuras, y de la organización de actividades de dinamización.
La adjudicación a esta empresa se debe, según la Consejería de Cultura, a que «la importancia del conjunto arqueológico y la creación de un museo en el que se organizan tanto las infraestructuras dirigidas a los visitantes como las propias de gestión provocan una carencia de los medios técnicos y humanos necesarios para llevar a cabo una actividad de tal complejidad y envergadura, que hacen no sólo aconsejable, sino necesario, el encargo de la misma a una entidad con capacidad y solvencia técnica para ello».
«La mejor opción»
En este sentido, «el Instituto Andaluz de las Artes y las Letras resulta, en el momento presente, a los efectos pretendidos, la mejor de las opciones posibles, contando con los medios materiales y personal cualificado para su realización».