Juzgan a un hombre al dejar a otro en coma 21 días por un empujón en Chiva

Es lo que tiene ser Vigilantes de Seguridad


Un simple empujón durante una discusión, ocurrida en septiembre de 2006 en Chiva, parece ser la causa por la que un hombre estuvo hospitalizado en estado de coma durante 21 días. Como consecuencia de la supuesta caída la víctima sufrió secuelas cerebrales. "No era capaz de hablar y tuvo que recibir cuidados universales para necesidades básicas. También recibió tratamiento porque no sabía leer ni escribir", apuntaron los forenses durante el juicio celebrado ayer en la Sección Quinta de la Audiencia Provincial de Valencia.
Ahora, su presunto agresor, de 42 años y nacionalidad española, se enfrenta a una posible pena de dos años de prisión por un delito de lesiones, según la petición del ministerio fiscal. "Reconozco que le empujé con las dos manos, pe?ro nada más. Cuando me dijeron que estaba en coma pensé que era una broma", aseguró ayer M. J. H. P., que trabaja como vigilante de seguridad, intentando restar importancia a lo ocurrido.

Por contra, la víctima afirma que no fue sólo un empujón sino que su agresor le golpeó en reiteradas ocasiones en la cabeza. "Le dije que su cuñado me debía dinero de una reparación y cuando me di la vuelta recibí un golpe y luego otro, no recuerdo cuántos", relató en la sala el agredido, quien apuntó que mientras le golpeaba vio "una cosa que brillaba en su puño".
No obstante, los forenses no pudieron concretar si las lesiones que presentaba la víctima fueron ocasionadas al golpearse contra un bordillo o producto de fuertes golpes causados con un objeto contuso. "Presentaba al menos dos lesiones de carácter contuso y lo más probable es pensar que son producto de dos golpes distintos", apuntó la médico forense.
Los hechos se remontan al 29 de septiembre de 2006 cuando víctima y agresor coincidieron en las proximidades de la sede de la urbanización de la Serra Perenxisa. "Estaba esperando para recoger a mis hijos y me acerqué para decirle que arreglara sus problemas con mi cuñado y dejara a los niños tranquilos", explicó el acusado.
En un momento dado de la disputa, la víctima intentó darle un cabezazo, según el fiscal. "Lo vi que venía contra mí y que tenía los ojos rojos y las pupilas dilatadas, como si hubiera tomado drogas", alegó el procesado, quien reaccionó dándole un empujón. "Luego lo levanté del suelo y lo senté en una silla. Cuando me fui estaba con los ojos abiertos y consciente", aseguró el acusado. Algunos testigos corroboraron ayer durante el juicio su versión sobre lo sucedido.
La víctima estuvo hospitalizada durante 50 días, 21 de ellos en estado de coma inducido, y tardó en curar 397 días. Además, sus funciones cerebrales quedaron dañadas y sufrió un trastorno moderado de la memoria.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada